jueves, 19 de mayo de 2011

¿Para quién legislamos? (segundo debate inspirado por #LeyLleras)


¿Para quién legislamos? (segundo debate inspirado por #LeyLleras)

Imagen hecha con Wordle.

La pregunta que inspira este segundo debate alternativo motivado por la #LeyLleras (el primero, sobra la transformación de la industria cultural, se encuentra aquí) ha surgido en las mentes y discursos de un gran número de compatriotas, tras la discusión alrededor de este proyecto de Ley y el creciente influjo de la tecnología moderna.

¿Para quién (o quiénes) legisla el Congreso de la República de Colombia? Estamos hablando del órgano elegido por los colombianos como máximo representante del poder legislativo, y que en una lógica democrática, debe ser una expresión de la voluntad de nuestro pueblo. En el caso particular del proyecto de ley que genera el debate, la respuesta es sumamente clara, y conviene en este artículo desmitificar algunos de los argumentos que se han presentado en favor del proyecto, y que con un análisis básico y cierto conocimiento de los contextos, es sencillo debatir.

La #LeyLleras: una obra derivada.

El proyecto de Ley “Por el cual se regula la responsabilidad por las infracciones al derecho de autor y los derechos conexos en Internet” es una obra derivada de la Digital Millenium Copyright Act (en adelante DMCA). Esta afirmación, realizada casi instantáneamente por parte de los principales actores en el debate defensores del ala ‘copyleft‘, es también una afirmación directa de los promotores del proyecto en su exposición de motivos (o ala copyright). Textualmente, en esta disertación se expresa: “(…) La mayoría de estas disposiciones están basadas (sic) en la ley Digital Millenium Copyright Act de los Estados Unidos, adoptada en 1998“.

Originalmente, dicha exposición de motivos fue compartida por los promotores de la ley en la publicación del blogque se destinó para su debate. Curiosamente, dicha exposición fue retirada del blog oficial poco tiempo después, pero por efecto de la velocidad y facilidad que tienen los internautas para realizar copias (y aclaro, copiar textos de proyectos de Ley es totalmente legal en Colombia: Ley 23 de 1982, Artículo 41) podemos contar condicho texto como sustento de nuestras afirmaciones.

Los promotores de la DMCA y su poder exportador.

Tampoco es para nada difícil encontrar cientos (o quizás miles) de referencias en Internet que permiten establecer quiénes fueron los verdaderos promotores de la Digital Millenium Copyright Act en el Congreso de los Estados Unidos: “Los defensores radicales del modelo ‘copyright’ (lease: grandes disqueras, grandes editoriales, grandes estudios de Hollywood, grandes casas de software, etc.)”, quienes a través de mecanismos de cabildeo, lograron sacar adelante esta legislación.

Dichas disposiciones legales se han exportado a otros países –o adaptado por ellos–, con nombres que por estos días ya son bastante comunes (Hadopi, Sinde, Tres Strikes…) mediante los mecanismos que proporcionan los tratados de libre comercio.

De aprobarse sin ningún miramiento el tan sonado proyecto de #LeyLleras, la asociación será muy simple y directa: en Colombia se legisla para proteger los intereses de grandes multinacionales de la industria ‘copyright’. Esperamos que nuestros padres de la patria dejen sin piso esta afirmación con su importante trabajo.

La #LeyLleras, inspirada en legislación antiquísima.

Otra parte del contexto de la ley inspiradora por el proyecto presentado por el Ministro del Interior es la que se refiere al momento histórico en el cual se aprobó la DMCA en Estados Unidos: 1998. Para muchas personas, puede sonar que es una ley reciente y hasta moderna, pero este tipo de apreciaciones, dado precisamente el campo de lo que se pretende ‘reglar’ (Internet), es sumamente distante de la realidad.

Para Internet, 1998 puede entenderse como una era remota. Solo basta decir que para la época Google era una empresa de garaje, Mark Zuckerberg (fundador de Facebook) era un colegial, AOL era el sitio web más popular, los únicos que trinaban eran los pájaros, y el video y el audio en Internet eran aún una utopía.

Legislar con base en una ley de 1998 los destinos de la Internet actual sería como intentar legislar en materia penal siguiendo estrictamente el Código de Hamuurabi.

Desmitificando argumentos en pro de la #LeyLleras.

Vale la pena confrontar de manera directa algunos de los argumentos que ciertos defensores del articulado del proyecto en cuestión tienden a enarbolar. En un mundo hiperconectado, hiperinformado e hiperveloz, algunas de las afirmaciones que en adelante se controvierten resultan muy endebles y faltas de sustento. Nos vamos a dar licencia de hablar muy claro.

La #LeyLleras NO legisla para los artistas.

Nos podríamos explayar casi indefinidamente para sustentar esta afirmación, pero en este caso aplicaré la la vieja y útil técnica de que una imagen vale más que mil palabras. Extracto esta contundente imagen de El manual de uso para la creatividad sostenible en la era digital, en la que se muestra claramente cómo se reparte la torta de los ingresos, por concepto de regalías, de la industria ‘copyright’. Los artistas (en este caso musicales) están muy lejos, con contadas pero muy sonadas excepciones, de beneficiarse realmente en medio de esta realidad.

¿Para quién legislamos? (segundo debate inspirado por #LeyLleras)

Como conviene contrastar fuentes, para evitar sesgos, presento también la siguiente tabla, extractada de un muy detallado estudio sobre la industria musical realizado en Argentina y contratado por la Secretaría de Cultura de Buenos Aires.

¿Para quién legislamos? (segundo debate inspirado por #LeyLleras)

Distribución del precio de venta la público de una obra musical.

Conviene preguntarse entonces si no es mucho más benéfico para los artistas colombianos promover una legislación que modere ciertos ingresos de algunos participantes en su cadena de valor. ¿No será más beneficioso para el artista construir leyes que promuevan el uso de la tecnología para abaratar, por ejemplo, los costos de distribución de sus obras?

La #LeyLleras NO legisla para combatir la piratería.

La lucha contra la piratería es otro de los argumentos que más se esgrimen para defender el proyecto de Ley. En este punto simplemente haré dos afirmaciones: las cifras que se han utilizado durante años para caracterizar este flagelo resultan sumamente imprecisas, razón por la cual es perfectamente posible afirmar que el impacto de una norma como la #LeyLleras será virtualmente imposible de cuantificar en relación directa con el combate a esta práctica ilegal y, por lo tanto, cualquier afirmación al respecto será una muy vaga especulación.

Por otro lado, leyes que en otras latitudes han sido proferidas con el argumento de la lucha contra los filibusteros han demostrado no ser para nada efectivas (un ejemplo: el caso español). No hay nada que nos lleve a pensar que este no será el caso colombiano, de pasar el tan sonado proyecto sin ajustes técnicos y consideraciones modernas.

La #LeyLleras NO legisla para promover la cultura.

Quienes afirman que esta colección de 19 artículos que nos propone el ministro Vargas Lleras será un arma efectiva para promover las expresiones culturales, desconocen de manera profunda las transformaciones que la industria cultural experimenta en nuestra era. Tuve la oportunidad de organizar y participar en un corto debate con el director de la Dirección Nacional de Derecho de Autor, Juan Carlos Monroy (uno de los promotores de la Ley) y una serie de gestores de empresas e instituciones culturales (bibliotecas, museos, centros de acceso a Internet, agencias de promoción digital, etc.).

La sensación que quedó en el ambiente es que definiciones como las establecidas en el proyecto de Ley ocasionarán muchos más tropiezos y confusiones que beneficios a un gran número de esfuerzos que contribuyen a la promoción de la cultura.

¿Y todo esto qué tiene que ver con la tecnología?

Por escribir en ENTER.CO, cuya temática principal es la tecnología, es una pregunta que no puedo dejar de plantearme para concluir el presente artículo. Es necesario establecer que estamos en la era de la ‘tecnología en pro de la transparencia’. Los ciudadanos de la actualidad, por el solo hecho de contar con una conexión a Internet, tenemos una gran ventana a los debates que tienen injerencia directa en el contexto social de nuestro interés y que antaño eran verdaderas ‘cajas negras’ accesibles a los argumentos e ideas de unos cuantos individuos (poderosos por demás).

La tecnología actual nos permite analizar a profundidad argumentos y contraargumentos, decantar las verdades que son el fundamento de lo que pasa en nuestra sociedad, colaborar, proponer, alertar y socializar los contenidos que alimentan una democracia y que deberían propender por el bien común. Estamos ante una verdadera era de transformación de la democracia, temática que trataremos en el tercer y último artículo de esta serie.

Señores promotores de la #LeyLleras: por favor, hablen con claridad al pueblo que les dio las dignidades que actualmente ostentan. De no hacerlo con prontitud, los costos para nuestra sociedad pueden ser inmensos y muy seguramente la historia terminará dando veredictos categóricos sobre su gestión.


Por: Juan David Correa Toro

Mayo 18 de 2011

Fuente: http://www.enter.co/internet/%C2%BFpara-quien-legislamos-segundo-debate-inspirado-por-leylleras/

30 abreviaturas para sobrevivir en Twitter

RT, FF, WTF, son algunas de las 25 abreviaturas más populares utilizadas en los mensajes de Twitter La mayoría proviene del inglés.


Twitter es uno de los sistemas de comunicación, para algunos red social, más de moda entre los internautas. Un ecosistema digital en el que los mensajes están limitados a un máximo de 140 caracteres. La brevedad es vital, por eso las abreviaturas son básicas para ahorrar letras pero, a la vez, pueden hacer más confusos los mensajes. Aquí tienes las más utilizadas.

Abreviaturas relacionadas con la propia herramienta y su funcionamiento:

  • – RT: retweet, ‘reenviar un tuit’ (mensaje de Twitter). Un mensaje de otro usuario que te gusta o te interesa lo envías a tus seguidores. Se colocan esas siglas delante del mensaje original que queremos tuitear. «RT mensaje». Si además de volver a publicar el mensaje queremos apoyarlo se suele colocar delante +1: «+1 RT mensaje».
  • MT: modified tweet, ‘tuit modificado’. Como el retweet, pero indicando que has introducido alguna modificación al original: «MT masaje».
  • PRT: partial retweet. El tuit que se envía es otro truncado o acortado por el usuario: «PRT mensaje cortado…».
  • DM: direct message, ‘mensaje directo’. “Te he enviado un DM”.
    Si colocamos al principio del tuit una D seguida del nombre del destinatario sin la arroba delante («D usuario mensaje») envía un tuit solo a ese destinatario que los demás no ven.
  • @: At. a la atención de… Colocado al principio de un tuit envía un mensaje al destinatario indicado (@usuario) que solo ven los seguidores comunes de emisor y receptor. Mucha gente cuando quiere que el mensaje lo vea todo el mundo además de los mutuos seguidores coloca un punto, o cualquier otro signo o letra, delante de la @ («.@»).
    Además, la @. tiene otro uso, como equivalente del at inglés, ‘en’, referido a un lugar. Se coloca delante de la localidad, sitio o calle. «@ Plaza Mayor: En la Plaza Mayor».
  • TT: trending topic, ‘tema del momento’. Los términos más comentados por los usuarios en cada momento. Pueden ser palabras sueltas, grupos de palabras (dos) o etiquetas (hastag hashtag) que comienzan con el signo numeral (#).
  • TL: timeline, en español cronología. Referencia a la pantalla principal de Twitter en la que van apareciendo los mensajes de aquellas personas a las que se sigue.

Relacionadas con la cortesía en los tuits:

  • CC: carbon copy. Es el equivalente a esa utilidad en el correo electrónico cuando queremos asegurarnos que un usuario vea un tuit. Se coloca el nombre del usuario detrás de las siglas cc («cc @usuariodestino»). Los tuiteros suelen mirar una zona de Twitter en la que aparecen las menciones que otros les hacen. Con cc nos aseguramos que nuestro tuit aparezca en esa lista del destinatario.
  • EN: english. Normalmente colocado entre paréntesis o corchetes y antes de un enlace para indicar que el contenido al que se hace referencia está en inglés. («[EN] enlace»).
  • FF: follow friday. Una tradición en Twitter es recomendar los viernes a quién seguir. Las buenas prácticas aconsejan no recomendar más de uno o dos por viernes y añadir los motivos («FF @usuario1 @usuario2»).
  • PDF: postcript portable document format. Tipo de documento muy frecuente que viene a ser una fotocopia digital de un documento impreso (un formulario, un folleto, un periódico). Normalmente colocado entre paréntesis o corchetes y antes de un enlace para indicar que el contenido al que se hace referencia está en ese formato. («[PDF] enlace»). Sin ser abreviaturas se suele hacer lo mismo con gráficos, fotos y videos, colocándose estas palabras antes del hiperenlace.
  • – RT: el retuit mencionado antes es uno de los elementos básicos de cortesía porque cita públicamente a la fuente de un tuit.
  • RTRL: retuit real life. Cuando alguien envía un mensaje recogido generalmente de una conversación en la vida real a Twitter.
  • Vía: cita expresamente a un usuario por el que hemos conseguido la información. Suele colocarse al final del tuit («via @usuario»). El origen no tiene por qué ser otro tuit, puede ser un libro, una página web, etc.

En los diálogos:

  • FYI: for your information, ‘para tu información’. Se usa mucho en el correo electrónico junto con la variante FYIO (for your information only) que aquí, que casi todo es público, tiene menos sentido.
  • LOL: laughing out loud, ‘riendo a carcajadas’.
  • ROFL: rolling on floor laughing, riéndose mucho más que con LOL, ya que aquí rodamos por el suelo de risa.
  • TKS: thanks, ‘gracias’.
  • WTF: what the f…!, ‘pero qué…!’. Abreviatura muy popular para expresar sorpresa ante algo inesperado o muy llamativo por bizarro, surrealista o sorprendente.
  • XD: En realidad no es una abreviatura sino un emoticono que representa unos ojos cerrados (con la X) y una boca abierta riéndose (la D). Hay que verlo de lado. Es una carcajada mayor que la clásica sonrisa :-)

Sobre herramientas de Internet y aparatos varios:

  • BB: Blackberry
  • FB: Facebook.
  • IP: iPhone / dirección de internet
  • LI: LinkedIn.
  • PS: Playstation
  • TW: Twitter.
  • YT: YouTube.
  • EM: email, correo electrónico.

El artículo tiene veintinueve abreviaturas. Seguro que con tus comentarios nos ayudas a encontrar la treinta ;-)

TRUCO

Si colocamos al principio del tuit una D seguida del nombre del destinatario sin la arroba delante («D usuario mensaje») envía un tuit solo a ese destinatario que los demás no ven.


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